Fortaleza social
24/12/2008 - Daniel Movilla
Concluye un año realmente complejo, que no invita precisamente a la elaboración de balances.
Instintivamente, los analistas se inclinan más por esbozar predicciones sobre los ejes en torno a los cuales podría girar el ejercicio próximo. Pobres y preocupantes augurios, por cierto. Concluye un año complejo, en verdad. Un año electoral que logró mantener el pulso economico hasta el mes de marzo; que inmediatamente después dio paso a la desaceleración progresiva y que, durante el verano, abrió oficialmente las puertas a la crisis galopante. Una crisis real, inexplicable... O sí.
Una crisis, en fin, que hunde sus raíces en la profunda y prolongada desconfianza entre los agentes del mercado, debido -muy probablemente- a la inevitable explosión de una burbuja de orden moral, presidida por el principio del enriquecimiento a toda costa, que valoró más el éxito que los medios para conseguirlo.
La opinión generalizada apunta a que nada será igual después de esta crisis mundial de confianza. Pero, entre tanto, y con la anuencia de liberales y socialdemócratas, el dinero público -el de todos- sale desesperadamente al rescate de las grandes bolsas de empleo, con el único fin de evitar la debacle y la fractura social.
Una operación un tanto atropellada, que pone al descubierto algunos temores no pequeños, como el afán de todo lo público por el control de la iniciativa social: ¿son las administraciones los mejores instrumentos para la creación del empleo y la generación de bienestar entre los ciudadanos?, ¿es eficaz, y rentable, destinar grandes cantidades de recursos a las corporaciones municipales, por ejemplo, para promover empleo temporal? La experiencia apunta, precisamente, en la dirección contraria: la inversión pública ha logrado su máxima rentabilidad en la medida que ha cooperado con iniciativas de los propios ciudadanos, ya sean de carácter empresarial, cultural o social.
Es verdad: el año 2009 despierta más incógnitas que buenos augurios. Y sin embargo, ofrece una oportunidad inmejorable para el fortalecimiento de la sociedad, cuna y origen del fármaco más eficaz contra los efectos de esta inefable y preocupante crisis.
sábado, 10 de abril de 2010
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